...en las afueras de algun destino vacacional
como en tus días más secretos
y los míos desde el techo.
Habló el colchón semi-desnudo
un resto de incienso en las cortinas
la taza de café sin terminar...
mi sonrisa casi indeleble y el silencio de tus trazos
(inseparables dos, e invencibles)
Nuevos planos se disponen ante la poca hermeticidad de estas aberturas
que destinadas a dejar entrar, invitan a este boceto del invierno
que viene de a poco a recetarme tus brazos...
Después, el letargo pactado devenido en la asimilación de lo mágico
la contemplación y la maravilla; -porque es tu risa! y resuelve mis rimas
porque a un embrujo obedecen mis pasos.
NaveL.