Y es que esa parálisis intrínseca y casi secreta
que ruge desde inhabitables cavernas
de humedad severa y resplandor ausente...
aun seduce al yo recurrir y vulnerar el límite.
Sagaz y distante me asecha silenciosa empero poderosa
la nota que habría de erradicar la orfandad sonora e infértil
de un atardecer sin la sombra de la tormenta
que tu ser provoca en mí.
NaveL.